La leyenda del “Santo Che”

En la pequeña ciudad de Vallegrande, cada 8 de octubre se le rinde tributo al legendario revolucionario. Al margen de ofrendas con flores, velas y plegarias, e invocaciones a su espíritu para interceder por ayuda o algún milagro, cada aniversario de su muerte se convierte en una peregrinación de cientos de personas, en su mayoría jóvenes.

La leyenda del “Santo Che”

El periodista boliviano Jorge Suárez, director del periódico “Correo del Sur”, en la ciudad de Cochabamba, opinó al respecto:

La figura del Che a nivel popular ha sufrido una curiosa transformación. El pueblo boliviano lo ha incorporado a su panteón político más como un santo que como un revolucionario, pues se lo ve como parte de la mística popular. Creo que el Che trasciende a través de su propia muerte, de su enorme sacrificio y heroísmo, y eso es ya patrimonio del pueblo latinoamericano y en particular del boliviano. La figura del Che emerge porque en el mundo en que vivimos hay una crisis de ideales, de valores y es como si asistiéramos a la muerte de la utopía

Tres décadas después de su muerte, aún se tejen disímiles versiones sobre el destino final de sus restos, que van desde la incineración, el traslado del cadáver a Estados Unidos o el esparcimiento de sus cenizas en la selva.

Una inusitada noticia dió la vuelta al mundo a finales de 1995, removiendo la memoria del aquel trágico 1967, cuando el general retirado boliviano Mario Vargas Salinas dijo al periodista norteamericano John Lee Anderson que los restos del comandante guerrillero se encontraban en las inmediaciones de la vieja pista del aeródromo vallegrandino.

guevara

Aunque las declaraciones de Vargas Salinas rompieron un silencio de casi 30 años en torno a un tema considerado tabú, los esfuerzos del gobierno boliviano y de un equipo multidisciplinario de expertos han resultado hasta ahora infructuosos para hallar el supuesto lugar donde fue enterrado el Che.

En una reciente entrevista con Prensa Latina, el general de aviación Jaime Nino de Guzmán, opinó que las declaraciones de Vargas Salinas fueron “desatinadas, pues con el tiempo que ha transcurrido, casi 30 años, se entierran y se olvidan muchas cosas, y hasta me parece una actitud desleal con las Fuerzas Armadas”.

Pero en Vallegrande, aún la gente tiene temor a hablar, muchos aseguran que por los militares, pero otros dicen que se trata de “la maldición del Che”, una leyenda según la cual todos los vinculados con su desaparición han muerto en circunstancias trágicas.

Políticos o militares que indirectamente tuvieron relación con el destino de Ernesto Che Guevara

El presidente René Barrientos murió carbonizado en abril de 1969 cuando su helicóptero se precipitó a tierra, después de chocar con unos alambres de telégrafo.

El jefe de Estado Mayor General Juan José Torres, fue secuestrado en Argentina en junio de 1976 y su cadáver apareció en las afueras de Buenos Aires con varios impactos de bala.

El comandante de la VIII División (encargada de las operacionesque pusieron fin a la guerrilla) Joaquín Zenteno Anaya, fue asesinado siendo embajador en París, en mayo de 1976.

El ayudante general del Ministerio del Interior, Roberto “Toto” Quintanilla, que tuvo a su cargo el corte de las manos y la confección de la mascarilla del Che murió en noviembre de 1970 cuando una mujer le disparó con un arma automática en el despacho que ocupaba siendo cónsul de Bolivia en Hamburgo, Alemania.

El comandante del Batallón de Ingenieros No. 3 de Vallegrande y encargado de los entierros de los guerrilleros, coronel Andrés Selich, murió producto de una golpiza que le reventó el hígado, acusado de participar en una conspiración contra el entonces presidente, general Hugo Banzer.

El comandante del Batallón Ranger que capturó al Che, CapitánGary Prado, recibió un balazo, en circunstancias no aclaradas, que lo dejó paralítico.

Los generales Alfredo Ovando, que fue el comandante en Jefe del Ejercito, y Arnaldo Saucedo, ex Jefe de Inteligencia de la VII División, fueron los únicos que no tuvieron una muerte trágica. El primero, murió en La Paz, en 1981, víctima de cáncer después de haber perdido a su hijo mayor en un accidente. El segundo falleció, con más de 70 años, aquejado por una enfermedad que lo mantuvo durante mucho tiempo casi inmóvil en su lecho.

El Cnel. Mario Vargas Salinas, quien dice haber sepultado al Che, explicó que el motivo que lo llevó a quebrar el silencio fue el sentir que era tiempo de que Bolivia y Cuba terminaran con sus diferencias. ¿Si los israelíes y los pakistaníes pudieron hacer las paces -dijo el coronel- ¿por qué no podemos nosotros?.

Del otro lado están los personajes cercanos a la guerrilla:

El campesino Honorato Rojas que fue guía de los guerrilleros y de los soldados en la emboscada del Vado del Yeso fue asesinado un año después de la muerte del Che.

-El jefe comunista boliviano Mario Monje sobrevive a la Perestroika en Moscú.

Regis Debray es hoy un escritor especializado en temas de comunicación e imagen. Reniega de su pasado foquista y cree que ha llegado la era de la videopolítica.

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